Los hombres Leo del segundo decanato y la profesión

La mayoría de las veces, su orgullo natural no perjudica o no sorprende, puesto que es generoso, incluso pródigo, a la vez que ambicioso, pero utiliza recursos que fuerzan la simpatía o la estima de su entorno, particularmente en el marco de sus actividades.
Se entrega en cuerpo y alma a tareas y trabajos cuando sabe que puede demostrar lo que es capaz realizar y obtener así un reconocimiento por sus méritos y competencia; puesto que si hay algo de capital importancia para él, es sentirse amado y admirado. Ni se plantea que pueda obrar en la sombra, ni concibe tener la sensación, justificada o no, que se critiquen sus actos o actitudes.
Tiene también otro talento que no debe ser ignorado: su poder de convicción. Pero para ser operativo y eficaz, por supuesto, él mismo debe estar convencido; ya que es una persona recta y honesta. Además, lo que le hace susceptible justamente es su sentido del honor, a veces exagerado.