Padre Leo e hijo Leo

Si es un niño, el más brillante de los dos no tiene por qué ser el padre.

Se establece entre ellos una relación basada en una especie de competición, él hijo siempre intenta usurpar el territorio del padre, empleando para ello los mismos métodos que él.

Si es una niña, se parece mucho a su padre, al menos físicamente, también en su preocupación por suscitar la admiración de los demás.

Pero a menudo es más sutil que él, que con razón, alberga muchas esperanzas respecto a ella.