Características de Libra

Representado por la balanza, Libra tiene un funcionamiento semejante: siempre sopesando pros y contras, a la búsqueda de equilibrio y justicia. Como signo de Aire que es, necesita el estímulo intelectual, el razonamiento y la conversación.

Su gusto por la estética y la ética le lleva, muchas veces, a buscar una perfección que no encuentra. De ahí arranca la indecisión o el diletantismo propios de algunos nativos de este signo. Y es que, como la balanza, Libra sabe que sin el otro, uno no es nada; tiene tan en cuenta las opiniones de los demás que a veces se queda sin expresar la suya propia, al menos de manera directa, porque a Libra no le gustan para nada los ambientes toscos ni las tensiones. Es amante de la paz y la concordia. Sin embargo, tiene una habilidad especial para nadar y guardar la ropa. Es decir, muchas veces, pide opiniones o las escucha, porque necesita contrastar, pero, luego, obrará como quiera, que para eso es libre como el viento.

En su afición por lo bueno, puede llegar al sibaritismo. Pero en el fondo, anhela una elevación moral y espiritual de la sociedad en la que vive. Sociable por naturaleza, e incluso galante, tiende a los buenos modales y puede llegar a tener una inteligencia refinada. También suelen destacar en sus aportaciones al pacifismo o a la convivencia entre los pueblos. En realidad, Libra tiene una sensibilidad artística y estética que puede llegar a canalizar profesionalmente.
Hay dos caracteres Libra bien diferenciados: mientras uno es serio y reservado, la mayoría de los nativos del signo son simpáticos y sociables.

El romanticismo de Libra es bastante perfeccionista, porque no sólo anhela las adecuadas proporciones estéticas, sino también las morales, fundamentalmente las intelectuales y espirituales de la otra persona. Si en estos aspectos no hay acoplamiento, la relación de Libra irá marchitando y no tardará en desplegar sus aires de seducción sobre otras personas y objetivos.