El carácter de Libra (I)

Cuando están desequilibradas, los Libra sufren de las dolencias comunes a los signos cardinales. Sus partes más sensibles son la cintura y los riñones; su mejor medicina es la música, la armonía y la soledad, pero las personas de Libra suelen conocer por intuición cómo llevar su estado físico al estado de equilibrio.
Prosperan mejor en la vida como supervisores o en cargos refinados donde, gracias a su aguda percepción, puedan administrar los asuntos con serenidad y calma.
Son excelentes bibliotecarios y secretarios. También son buenos directores escénicos y musicales, y tienen éxito en todas las profesiones en las que puedan preservar la armonía o transmitirla a los demás. Son más efectivos en todas las actividades artísticas y triunfan como decoradores, diseñadores, mayordomos y ocupaciones semejantes.
Para resumir la individualidad de las personas de Libra, deberíamos considerarlas de carácter inspirado y perceptivo, siempre tendiendo más hacia el lado espiritual de la vida que hacia el puramente físico.
En lo que se refiere a la personalidad, son sensibles cuando no tienen plena conciencia de sí mismas, pero siempre son justas y generosas. Parecen empeñarse siempre en manifestar lo que toda la Humanidad debe lograr: compasión.
Estas personas poseen un conocimiento que parece ser la crema de todas las características mentales del signo precedente, y de ellas puede decirse que el equilibrio de su individualidad las pone en contacto real con la forma más elevada del intelecto que se pueda concebir, cosa que únicamente puede expresarse como un estado mental refinado cuya manifestación física no depende del cerebro. La naturaleza interior o destino de este signo es el equilibrio.