Los hombres Libra del tercer decanato y la profesión

Tanto si lo parece como si no, tiene alma de jurista. Sin embargo, al contrario del nativo del 2° decanato, no intenta aplicar su propia ley, sino hacer que respeten la ley y el orden social, las instituciones, las reglas que han sido decretadas por otros, que respeta y defiende sinceramente, siempre y cuando sean justas y equitativas.
Su necesidad de justicia es tan grande, que a veces se muestra idealista. De tal manera, le supone menos problemas la actividad que ejerce, que el contexto social en que la lleva a cabo.
Si se encuentra con la mínima injusticia o desigualdad, reacciona de forma excesiva y a veces apasionada, puesto que este tipo de situaciones le hace salirse fácilmente de sus casillas. Siempre se puede acudir a él para desempeñar el papel de arbitro, abogado, incluso de juez, ya que sabe repartir justicia sin herir jamás a nadie. Evidentemente, como es de sospechar, a menudo reúne todas las cualidades que se requieren para emprender una carrera en el ámbito de la justicia.