Madre Libra e hijo Leo

Si es un niño, se establece entre madre e hijo un sutil juego de seducción.

Después, el hijo adopta una actitud protectora respecto a su madre, que resulta encantadora mientras éste es joven, pero a veces agobiante cuando crece.

Si es una niña, aspira a ser tan bella y equilibrada como su madre, y a menudo lo consigue, siendo igual de sociable, pero mostrándose más dominante, independiente y dispuesta.

Como consecuencia, la madre acaba por admirar a su hija.