Eduardo

Este nombre posee muy buenas cualidades sentimentales, pero no presenta ningún signo psíquico de vida emocional, de pasividad, de memoria, de sensibilidad, ni de espíritu de sumisión a las obligaciones de la vida. Los Eduardo se sienten atraídos por las cosas poco corrientes y por los asuntos misteriosos, pero no son románticos ni curiosos. Poseen firmeza, espíritu práctico y un interés material por el trabajo físico. Prudencia en los actos de la vida, método, perseverancia, sentido de la economía, exactitud, minucia y obediencia. No hay que excluir la posibilidad del egoísmo, la ansiedad y el pesimismo; en estos últimos casos, los Eduardo son temperamentos nerviosos y melancólicos. En el plano general de la personalidad se puede decir que los Eduardo son un poco artistas, tienen sentido de la forma y de las formas. El temperamento es favorable al matrimonio y a la familia. Hay muchas circunstancias en la vida de los Eduardo que contribuyen a su bienestar y hacen que su trabajo sea fácil y remunerador. Las amistades serán brillantes y al mismo tiempo útiles, pero con frecuencia de nivel social muy superior al de los portadores de este nombre. Grandes posibilidades de adaptación en el curso de la vida. El matrimonio será no sólo feliz, sino también muy fecundo, y además puede hacer, escalar un puesto social superior. Renombre dentro del medio ambiente en que se vive. Es una lástima que los Eduardo poseyendo tan buenas cualidades y facilidades carezcan de signos exteriores de ternura, si fuera al contrario serían realmente personas encantadoras. Pero tal vez dentro del individuo se esconden otros buenos recursos.
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