Manuel

El Sol es el que influye en este nombre, que atrae la simpatía, la discreción y la tenacidad. Representa también una naturaleza sensible y emotiva. Sentimentalismo y cierto espíritu de sacrificio. El temperamento es activo y dinámico y posee un gran sentido práctico. Los actos se limitan a realizaciones concretas y materiales. Existe una combinación de temperamento bilioso nervioso que es característico de los trabajadores, los ejecutivos, los constructores y de las personas que actúan siempre con sangre fría. Lo hacen de prisa, pero con método, sin perder de vista el lado práctico y utilitario de las cosas, pero de todas formas con cierta sensibilidad real y no sólo aparente que no se deja ver. En la personalidad existe ese refinamiento, esa delicadeza que hace nacer el ideal en las realizaciones y en las circunstancias de la vida. Bajo una apariencia bastante débil, hay una fuerza nerviosa poco común. Vitalidad, longevidad y elevación social. El equilibrio y la armonía aparecen en general en toda la persona, tanto en las cualidades morales como en las físicas. Entonces el nombre se convierte en un centro atractivo que le confiere respecto de los demás, tanto la admiración como el temor. Eso hace que muchos adversarios se sientan desarmados, si bien no son muy peligrosos y sí numerosos. El carácter es grave o por lo menos lo parece, severo, pero orgulloso y noble al mismo tiempo. Dificultades para entablar relaciones con la gente y para sincerarse con los interlocutores. La vida interior es intensa. Los Manuel saben mantenerse en su lugar; son respetados y merecen el respeto.
Planetas que influyen en el nombre Manuel
Manuel y los signos del zodíaco
Elementos útiles al nombre Manuel