Hombre Piscis Mujer Aries

Necesitas un hombre que, de vez en cuando, te frene los ímpetus que suelen terminar en borrascas y te perjudican. El hombre Piscis no tiene una personalidad que sabe frenar a tiempo a la mujer que ama, pero estará desde un principio, fascinado por ese mundo romántico que te adivina y con el cual cumple como un príncipe de cuentos de hadas. Por eso, lo adorarás. Te sumarás a sus sueños, admirarás su abnegación, agradecerás su dulzura y lo defendarás de los que los juzgan injustamente. Pero su compasión, propia de Neptuno, lo empuja a situaciones extravagantes. Son tantas las personas a las que tiene que ayudar que, por momentos, parecerá ausente.
Disimula su vulnerabilidad demostrando mal carácter o reclamando una independencia que no le interesa. En realidad, siente vergüenza de confesarte las penas que lo agobian: desde la artrosis de su abuelita hasta el mal noviazgo de su hermana. Para no discutir contigo, preferirá callar sus verdades, lo que te pondrá rabiosa. Te recuerdo que este hombre le escapa a los conflictos y no saldrá a pelear ni a ponerse a tu favor en una reyerta. Tú no entiendes cómo puede ser tan pasivo y él, cómo puedes estas gastando energía atacando y contraatacando a quien se anime a enfrentarte. Es como si se invirtieran los roles masculino y femenino. Por más fuerte y valeroso que este hombre se muestre, no lograrás que se haga cargo de un problema que debe resolver por su bien y por el que tú misma eres capaz de sacar la cara y mostrar los dientes.
Tu Fuego, si sabes utilizarlo, puede impulsarlo a tener más confianza en sí mismo, para que avance hacia sus realizaciones y logre expresar lo que siente, aunque no sea del agrado de los restantes miembros de la humanidad. El, por otra parte, tendrá la cantidad de Agua suficiente para calmarte y llevarte hacia una mayor seguridad emocional.
Pueden tener distintos enfoques con respecto a la vida, pero ambos son absolutamente románticos y siempre han buscado un encuentro sexual intenso; además, ejercen una imaginación desorbitada. Al encontrarse en el acto amoroso, hacen realidad sus fantasías más secretas y se encierran en un mundo onírico y perfecto donde nadie puede entrar, ni siquiera asomarse. Será interesante que el hombre Piscis aprenda a ser franco contigo desde un primer momento. Dile directamente que no soportas todo lo que calla, más las verdades que te confiesa a medias. Trata de que comprenda que tú pones todas las cartas sobre la mesa, y esperas de él lo mismo, porque si no, tienes la impresión de que se guarda un as bajo la manga.
El día que descubras que es realmente sincero y se siente obligado a contarte todas sus verdades, puedes tener la seguridad de que te ama. Se mostrará renuente con respecto al matrimonio, lo que te obligará a no hacerlo sentir seguro de que vas a arriesgar toda tu vida viviendo como «novia». Puede tener la costumbre de desaparecer y volver a ti, intentando convencerte de su devoción.
Pero no le aceptes este juego: puede ser interminable. La cuestión es hacerle creer siempre, aun de casados, que sólo están «comprometidos» en una unión emocional, lo que lo hará sentirse más romántico y libre, viviendo la ilusión de su soltería.