Hombre Piscis Mujer Géminis

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Géminis y un hombre Piscis?

Este hombre, que es abnegado y tolerante, se sentirá siempre un poco inseguro a tu lado y experimentará celos, incluso aunque trate de evitarlos. Naciste seductora y las Gemelas que conviven en ti suelen irritarlo e, incluso, ponerlo de mal humor. Sin embargo, como se fascinará contigo, se esforzará por satisfacer tus deseos, a pesar de que cambie a cada rato. Podemos afirmar que ninguno de los dos se muestra estable. Y no olvidemos que desconoces la paciencia o sólo tienes muy poca, siendo ésta la virtud primordial para formar una pareja armónica. Tu mente está regida por este rayo llamado Mercurio que te hace mirar hacia todos los lados, buscando distintas sensaciones.
El Pez está nadando en el océano profundo de sus estados de ánimo, regidos por Neptuno. Mientras tu energía mental y física se retroalimenta constantemente, este hombre nació fatigado en lo espiritual. Tu veloz inteligente te permitirá comprender que él necesita ver el mundo de un color suave y sereno que concuerde con su corazón. A ti también te gustaría que los hechos fueran más hermosos, pero tu regente Mercurio te mueve a aceptar fría y directamente las cosas tal como son, aunque continúes con tus sueños. Piscis nunca quiere aceptar las cosas como son, porque la verdad lo espanta. Lo alarma tu valentía de no mentirte ni simular. Igual seguirá adorándote.
Lo que no podrá soportar serán tus sarcasmos y acusaciones, cuando aparece tu Gemela juzgadora. Hablas como una literata, pero le provocas admiración y terror, porque puedes decir con las palabras más refinadas las verdades más crueles. Ahí se esfumará. En la soledad, aparecerá tu Gemela conciliadora que te preguntará para qué sirven las lides verbales.
El volverá, porque ambos se necesitan con desesperación, aunque no se entiendan el uno al otro. Están ocupados en averiguar sus propias y exclusivas identidades, tambaleándose entre dos personalidades.
La relación sexual necesitará cierta adaptación. Aunque lleguen fácilmente a la intimidad porque se adaptan mutuamente a los deseos del otro, no se entregan del todo. Terminarán, con gran voluntad, reconociéndose como una sola carne, para lo cual necesitarán de una gran entrega, acto para el que no están acostumbrados. Si se aman lograrán una continuidad física desinteresada que renovará la pasión y se convertirá en una comunión profunda: entonces comprenderán que intercambiaron sus naturalezas interiores, volviéndose él más espontáneo y tú más serena.
Los unirá la poesía, el arte, la música o la danza y su odio visceral a la rutina. Tú necesitas hablar introduciéndote en tus recovecos intelectuales y este hombre de Piscis es un soñador que controla con júbilo el mundo creado por su imaginación. Cuando comprueba tu desdicha porque desprecias las ilusiones, se siente desgarrado. Si le hablas con dulzura, si te le acercas con delicadeza, hasta es posible que penetres en el mundo onírico y creativo de él, que te ve como un símbolo de sosiego y belleza.
Bastará con que te coloques en el lugar de él para llegar directamente a su corazón. Entonces, comprobará que siempre buscaste ese refugio tibio al que no creías poder alcanzar jamás. Una compatibilidad maravillosa los unirá por largo tiempo. Optarán por la intimidad total, quitando el número de teléfono de la guía y disfrutando de a dos las múltiples posibilidades del universo emotivo.