Las mujeres Piscis del primer decanato y el Amor

Ama igual que respira, pero sus sensaciones conllevan unos presentimientos, unas impresiones y unas premoniciones en las que siempre hay que esforzarse para discernir la parte real y la de la imaginación o la sugestión y que afectan a todo lo que experimenta o siente.

Por eso, en ella se produce una lucha sutil y profunda entre la intuición y la razón y, como es mujer, normalmente gana la intuición.

Pero no puede evitar desconfiar de lo que cree adivinar, y puede tender a resignarse, a cansarse de esperar o a negarse a amar o a ser amada como sueña hacerlo.

De tal manera, puede mostrarse dura consigo misma, precisamente porque se cree capaz de grandes excesos que le hacen perder sus facultades y todo control de sí misma.

Prefiere entonces establecer sus sentimientos de una vez por todas, aunque esto no le satisfaga plenamente, o entregarse a una causa justa.