Sol en Piscis Luna en Aries

Esta combinación refuerza el carácter individual, aporta fortaleza y energía al signo Piscis, y otorga mayor confianza en sí mismo; pero al mismo tiempo hay bastante obstinación, pues, aunque el nativo puede ser orientado con relativa facilidad, no se deja arrastrar por la fuerza. Hay positividad, fuerza, energía y actividad, aunque de una forma bastante inquieta e inestable.
El nativo es dinámico e impulsivo; se interesa por los detalles; es prolífico en ideas, palabras y entusiasmo, y trabaja copiosamente. Es probable que haya mucha esperanza y ardor; una activa fantasía y una naturaleza polifacética.
Los nativos abrazan con entusiasmo las nuevas causas, ocupaciones o estudios, aunque a veces lo hacen con excesiva precipitación y luego abandonan lo emprendido. A veces hay excesiva tendencia a los cambios, a lo novedoso y variado, junto con demasiada inconstancia y falta de dominio de sí mismo. Con bastante frecuencia se encuentra terquedad y, aunque generoso y de buen corazón, el nativo puede ser un compañero o amigo difícil en el trabajo; a veces él mismo es su peor enemigo.
Si hay mucha aflicción, existe cierto peligro de que los deseos, impulsos y pasiones personales lleguen al desenfreno; los planetas benéficos son débiles, habrá cierta ostentación, entrometimiento y afán de buscar los errores de los demás. En el caso de que los benéficos prevalezcan, estas características se moderan y llegan a pasar inadvertidas.

Signo Piscis