Hombre Sagitario Mujer Capricornio

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Capricornio y un hombre Sagitario?

Enloquece de amor cuando te ve, callada y modesta, escuchando sin interrumpirlo cuando habla de sus ideas y ensueños; eres una dama especial y una chica cordial, dócil, femenina y atractiva. Se está equivocando. Estás regida por el planeta masculino Saturno, pero jamás te pasearás con sombrilla por el jardín, envuelta en encajes y dejando caer un pañuelo perfumado para indicarle que gustas de él. Eres una chica dura. Puedes tolerar casi todo menos la tontería de perder el tiempo, por ejemplo. Necesitas saber cuáles son las intenciones de este hombre, apenas te demuestre que lo atraes.
Los Sagitario suelen ser promiscuos y no demasiado fieles, al menos mientras exploran el entorno. Aceptarás su pasado de amoríos porque eres, fundamentalmente, práctica, pero tienes la sensatez suficiente como para confiar en él pero no tolerar fechorías en el mañana. Si el Arquero las comete, lo abandonarás, sin un aleteo de tus largas pestañas. Tu proceder implacable excitará aun más al Arquero que está regido por el masculino Júpiter: has puesto en juego su hombría. No le escapará al desafío de reconquistarte, pero si lo perdonas, incítalo a cambiar, enumerando lo que te disgusta, desde los modales groseros hasta las agresiones gratuitas en nombre de la sinceridad. Si bien valoras su franqueza, no olvides que él a la tuya.
Eres incapaz de disfrazar la verdad, él tampoco y a ninguno de los dos les gusta andar con rodeos. Compartirán el interés por la música o el arte, por el derecho o la religión y tú seguirás tu vocación de sacrificarlo todo en aras del amor. Si vives en una ciudad pequeña, conseguirás un empleo hasta poder pagarte una academia de arte en una ciudad importante, aunque nunca abandonarás del todo a tu familia. El problema surge cuando él decide un viaje de aventuras para el día siguiente y tú rechazas todo lo que no está planeado. El hombre Sagitario terminará convenciéndote de que es preferible disfrutar de la vida hoy que pensar qué ocurrirá si se quedan sin trabajo y gastaron en el viaje todos sus ahorros.
Como naciste con ciento cinco años, te perdiste la alegría y la fantasía de la improvisación infantil. Aprovecha ahora.
Debes perdonarle que critique tu pintura o el corte de tu pelo o a tu amiga del alma: su sinceridad es casi compulsiva. Su compatibilidad sexual tropezará con dos problemas: la propensión de este hombre a decir frases desconsideradas que te congelarán las emociones, y la tendencia tuya a clasificar su deseo erótico como una necesidad que le produce placer pero puede acomodarse a tus horarios. Trata de no someterte al amor físico sólo porque estás tolerando las necesidades de su cuerpo debido a una razón práctica.
Convéncelo para que no diga atrocidades en la mitad de un gesto de ternura que te traspasa como una flecha disparada contra tu corazón, así tú puedes entregarte a él con amor y no como obedeciendo a una obligación. Dile directamente que tú necesitas mucha bondad y que las palabras, en tu caso, tienen mucho valor, tanto los elogios como las críticas, aunque permanezcas aparentemente inalterable. Amalo con toda la fuerza de que eres capaz y permítele que te despierte los instintos dormidos.