Hombre Sagitario Mujer Sagitario

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Sagitario y un hombre Sagitario?

Si consideramos que sobre ambos influye el elemento Fuego y que sus palabras y sus actos están regidos por el planeta masculino Júpiter, no sostendrán una relación aburrida. Además, hasta son mutables por partida doble. Les gustará practicar el arte verbal, los juegos de palabras y un sentido sarcástico del humor. Se turnarán para someterse a pruebas de detección de mentiras. También se pondrán a prueba con chistes y juegos ingeniosos para ver cuáles son sus respectivas posiciones morales y filosóficas. Sus bromas pesadas los enojará por tumo y hasta pensarán en divorciarse, pero se amigarán mientras preparan las valijas.
Será preferible que tú misma comiences por evitar esos chistes a fin de no tener que pasar por momentos en que sus palabras pasen a actuar de una manera directamente lacerante. Por favor, si te equivocas y tomas conciencia, porque hablaste o te expresaste de manera exagerada con respecto a una situación y armaste un pleito entre amigos, no trates de arreglarlo hablando nuevamente, porque empeorarás las cosas.
Deja todo como está, que la gente y el hombre amado, especialmente, terminarán reconociendo que sueles “pasarte” en tus disertaciones. No exageres “la verdad” por una simple cuestión de poder, como ganar una discusión. Están destinados a amar los desafíos y, siendo por naturaleza audaces, abundarán la diversión y las peleas, la excitación y la cólera, las risas y las lágrimas, las derrotas y las victorias. A él le gustará apasionadamente un deporte.
Por favor, comparte esta afición y no elijas otra que sólo logrará separarlos en el momento de compartir emociones. Motivados por el Fuego, confiarán el uno al otro, sin temor al rechazo ni al desengaño. Los grandes abrazos, la risa y las batallas con almohadas, forman parte del ritual amoroso. Su pasión es cálida y se sienten, si están juntos, como en casa. Sagitario no es un signo celoso, pero será importante que eviten las confesiones sinceras sobre amores del pasado o sus opiniones sobre cuánto los excitan determinados artistas, para no arruinar un momento de intimidad y los días subsiguientes.
La sinceridad es válida pero a veces es preferible huir de estos juegos casi perversos, en que ambos se comprometen a decir la verdad y nada más que la verdad. No se te ocurra planear una aventura sin incluirlo ni ganarle todas las discusiones sobre religión.
La moderación da buenos frutos. Viajar juntos será como un sortilegio que fortalecerá su unión a medida que pasen los años. Les bastará con una noche fuera de casa, compartiendo una bolsa de dormir en un bosque de pinos, cerca de ríos rumorosos donde el viento huela a salud y las estrellas se multipliquen en el cielo. O pueden elegir un lugar remoto cualquiera, y si alguno de los dos empleadores no acepta unas vacaciones fuera del tiempo estipulado, les bastará con dar un preaviso y renunciar. No deben preocuparse. Cuando regresen de su exótico viaje, le caerá al audaz que renunció a su empleo, una actividad más redituable y meritoria, algo así como la ideal. Sí, como caída del cielo. Cuando se tiene la seguridad de ganar, se gana. Por eso hay que imitarlos hasta cuando apuestan a lo que parece imposible.