Las mujeres Sagitario del segundo decanato y la profesión

También tiene muy buena voluntad. Es una constante de su personalidad, que la convierte en una persona de convivencia muy agradable, puesto que es amable, atenta, expresiva y generosa.
Su sencillez y su espontaneidad son absolutamente naturales. No hay ni una pizca de hipocresía en su actitud.
Es franca y leal. Sólo se le puede reprochar que sea un poco soñadora, puesto que a veces tiende a ausentarse y a hacer gestos maquinalmente, dejando que su mente se evada. Por consiguiente, carece de poder de concentración y a veces comete torpezas.
Lo ideal para ella es ejercer una actividad que alimente o satisfaga más o menos sus sueños de evasión, le dé la oportunidad de desplazarse, progresar, quizá viajar y conocer gente diferente, incluso extranjera. En efecto, nunca debe aburrirse en sus ocupaciones, de lo contrario se vuelve inestable o se aferra a principios o prejuicios que, evidentemente, le impiden realizarse.