Los hombres Sagitario del tercer decanato y la Amistad

Desde su más tierna infancia, para él la amistad es un campo de exploración en el que se aprende a construir las primeras armas, a ejercer su propia fuerza, capacidades y cualidades naturales, además de las que puedan descubrirse o adquirir al verse enfrentado a los demás.
En efecto, tiene una marcada tendencia al espíritu de competición, no para ejercer sistemáticamente una supremacía, sino para exteriorizarse con aquellos que tengan la misma afición por los intercambio de energía, tanto intelectual como física.
Aún es más, al tener, si no un sentido innato, al menos un interés certero por lo social, la vida en comunidad e incluso la política, le gusta hacer amigos serios, estables, brillantes y sólidos, que tengan las mismas convicciones que él. Pero también le gusta ser el moralista o el consejero de esos amigos, que a veces pueden encontrarle un poco pomposo o le pueden reprochar que se meta donde no le concierne, aun apreciando su indudable buena voluntad.