Signo Sagitario: nacidos el día 29 de Noviembre

Este último día de la constelación de Escorpión se halla, aunque sea un influjo suave, bajo el patronazgo y dominio de la estrella Han, de la constelación de Ofiuco. El nombre parece venir del árabe hann, «compadecerse», lo que concuerda con la tradición esotérica de que es un astro que trae sinsabores, tribulaciones, adversidades, desengaños, percances, de que hay que «compadecerse» de los que nacen bajo su luz. Acentúa el riesgo de altibajos sociales y públicos, por lo común provocados por falsos amigos, colaboradores falaces, enamorados neuróticos.
Da personas aventureras, atrevidas, temerarias y audaces que luchan por los ideales más desprendidos o se lanzan en pos de empresas tan disparatadas como exóticas. Lo que es la buena suerte no acompaña precisamente a los nacidos en esta jornada. El destino no les regala absolutamente nada. La escalera de su vida profesional, social y pública se la tienen que edificar ellos mismos peldaño a peldaño. Sufren fuertes vaivenes, fracasos y caídas, pero vuelven a levantarse y seguir hacia arriba con ímpetu, agresividad y una nueva lección aprendida.
Son seres que necesitan meditar, reflexionar, frenar su infantil manera de confiar en el prójimo y autocontrolar su sistema nervioso, pronto a las exaltaciones e impulsividades. Parte de los infortunios, sinsabores y problemas que han de afrontar son debidos a la ingenuidad con que juzgan a los demás, al caso que hacen de las apariencias de los sujetos.
En otro plano, hay necesidad de moverse, viajar y estar activo, por lo que son personas aptas para todo tipo de deporte, gimnasia y espectáculos. En amor, no vacilan en romper cualquier tipo de barrera social y étnica. Se trata de una jornada que ha dado singulares luchadores políticos, sindicalistas, sociólogos, humanistas y religiosos.
Los nacidos en los años 1955, 1956, 1957, 1973, 1974, 1975 y 1976 están destinados a ser particularmente individualistas y rebeldes.
Personajes del 29 de noviembre: el poeta y comediógrafo catalán Joan Oliver; el arzobispo rebelde Marcel Lefebvre; la líder ecologista alemana Petra Kelly, y el presidente de Francia, Jacques Chirac.