Hombre Tauro Mujer Acuario

El hombre Tauro se sentirá hechizado por la influencia de Urano, que te vuelve ambivalente: no sabe a ciencia cierta si eres misteriosa o inasible. Como todo signo de Aire, apareces como difícil de definir. Descubrirá que tu distracción no es desatención, sino una señal de que te adelantas a todo lo que va a ocurrir. Como te mantienes fiel a tus convicciones, sean puritanas o permisivas, admirará esta demostración de honestidad y coherencia. Igual que a él, te gusta economizar y acumular objetos, pero para estimular tu fantasía. Recuerda que tú eres aficionada a las antigüedades y el Toro a romperlas. Y seamos sinceras, él guarda trivialidades.
Le gustarán los muebles tradicionales elaborados por artesanos pero no esas frágiles y exquisitas muestras del siglo pasado que se descalabran apenas las tocas. Si se cae de una silla del siglo XVIII que compraste a un precio escalofriante, la hará astillas obligándote a que compres un sillón confortable para que él pueda leer las cotizaciones de la Bolsa. Por favor, no le arrojes el periódico a la cara gritándole: “¡No quiero verte más!”. Son dos personalidades casi infranqueables, y ambas estallan ante la menor provocación. Al estar regida por Urano, te enojas sin aviso previo y el Toro siempre sorprende cuando se enfurece, porque sus accesos de ira son muy esporádicos.
Aprende y enséñale a él, los beneficios del autocontrol. Trata de lucir menos excéntrica y cuida tu indumentaria y modales, a veces, demasiado “originales”, para un Toro convencional y bondadoso. Tu actitud respecto al sexo aparece complicada y la de él, simple. Verás que, si aflojas tu tendencia a las complicaciones, la naturaleza cálida del Toro tocará tu corazón, porque su arrebato protector y tolerante aumenta su virilidad si comprueba que tú también eres vulnerable.
Deja de lado a tus amigos, incluso los que te son indispensables, antes que perder a un Toro sensible y con sentimientos tan inmutables como el oro. Este Toro, abnegado y paciente, sólo te pedirá, como requisito fundamental, que le brindes todas las pruebas de que puede confiar en ti. Es un conformista de nacimiento y las rarezas acuarianas le producen un enojo silencioso pero desesperante.
Cuando tú apareces en su vida, piensa que eres el símbolo de la mujer honesta, simplemente porque llegas puntualmente a las citas, no te retractas de lo que has afirmado y expresas lo que tu corazón siente. Su incansable búsqueda de la honestidad ha terminado. Por eso tus peinados extraños, tus adivinaciones y tus ropas extravagantes lo inquietarán un poco pero no mucho. “Es como volver de misa y comer con un ateo”, se dice, “¿qué tiene de malo?”. Está dispuesto a vivir y dejar vivir, siempre que lo dejes murmurar su enojo todo el tiempo que le plazca.
Lo cierto es que ambos son propensos a mostrarse tolerantes. Tu tendencia a lo abstracto se extiende a tu sexualidad, lo que al Toro puede provocarle insomnio. ¡El que siempre es tan simple y terrenal! El deseo físico nunca es tan profundo en un Acuario como lo es en un Tauro, pero tú sentirás como inigualable la naturaleza amorosa de un hombre que sabe llegar a tu corazón y complacer tus deseos.