Hombre Tauro Mujer Cáncer

Cuando el hombre Tauro se enamora de una mansa y a veces airosa doncella lunar, se siente sacudido hasta sus cimientos. Usa el tiempo como tu mejor aliado porque, si bien Tauro no se enamora de la noche a la mañana, es el tipo de hombre que te dará protección, seguridad económica, hijos, ternura y todas las satisfacciones que tu signo desea. Una vez que esté convencido de sus sentimientos será el hombre más fiel y persistente. No lo tortures con tus celos infundados porque él es sensato y práctico, y lo alarmarán tus pequeños ataques de histeria. El planeta que lo rige es Venus, por lo tanto posee una personalidad más propensa al equilibrio que tu signo, a veces contradictorio o exigente cuando se encapricha. Tu solidaridad hacia el mundo no tiene que ser mayor que la atención que le confieres a él: necesita de tus besos, tu abrazos, tus palmaditas en la mejilla. Evita llorar por cualquier motivo, porque el Toro es llano, directo, simple y no entiende tu sensibilidad que se quiebra tan a menudo. Se confunde. Dile directamente que lo amas, lo necesitas y no puedes vivir sin él. No actúes en el acto sexual, más bien expresa la atracción que te despierta y conocerás una virilidad que te ofrecerá las satisfacciones que sólo se leen en las novelas. Deja que te domine sexualmente, es lo que desea en el fondo de su corazón. El te quitará los temores de no ser querida o sentirte inferior a los demás, que te persiguen desde tu infancia. Tú lograrás penetrar en su corazón, lugar que tiene muy resguardado. Aunque te guste hacerte la liberal, en el fondo te gustan los niños, la cocina y las tareas domésticas. Y todo esto te aparecerá claro cuando te encuentres ante la masculinidad de un Tauro. Antes sólo apareciste como una mujer que ambicionaba seguridad económica, progreso profesional y, de ser posible, fama. Este hombre advertirá que, en el fondo, te sientes triste y sola. Y tú te convertirás en la mujer dulce y hogareña soñada por él, al darte cuenta que te conoce mejor que nadie. A ti te gusta conservar desde lápices de labios en desuso hasta paraguas rotos.
No puedes desprenderte de nada: tampoco de tus antiguos novios. Será conveniente que los olvides porque si bien el Toro no es un celoso empedernido, no le gusta compartir su mujer. No te distraigas con las compras en el momento en que él regresa a casa. Lo suyo no es autoritarismo: siente que está último en la lista de tus necesidades. Tu susceptibilidad te permitirá aceptar que, a pesar de no ser complicado, este hombre necesita que lo homenajeen constantemente.Te molestarán ciertos chistes o palabras picantes que aparecen en su vocabulario cuando se habla de sexo, pero en el plano íntimo es un amante refinado y sumamente delicado. Llegarás a amarlo locamente y sólo te alejarás un tiempo de él si habla mal de tu madre o tu familia, ámbitos que te son sagrados. El no sabrá por momentos si eres cambiante o insatisfecha y tú te encuentras ante un obstinado o un perseverante. El amor profundo que se profesarán disipará todas las nieblas. Están destinados a ser felices.