Hombre Tauro Mujer Tauro

Nadie podrá inspirarte más cariño, en especial, porque ambos tienen mucho en común. Están imbuidos de sentido común y no creen en otro Santa Claus que el gerente del Banco que les aconseja sobre la mejor manera de invertir sus bienes para que se multipliquen. Se casarán rápidamente, pero las confrontaciones vendrán después de la luna de miel, cuando él no crea oportuno tener hijos hasta alcanzar una situación acomodada y tú engendres dos seguidos, aunque sea para demostrarle que no eres manejable.
Si te compras, con tu propio dinero, un órgano electrónico y él no está de acuerdo, lo mandará de vuelta a la tienda, sólo para demostrarte que tú no puedes manejarlo. Es decir, la testarudez y el salirse con la suya serán la parte floja que los caracterice.
Si te niegas a tener relaciones sexuales, se envolverá en su manta y se quedará durante semanas durmiendo en el living de la casa o permaneciendo en un hotel. La obstinación recíproca y la negativa a escuchar al otro, pueden llevarlos a callejones sin salida.
Sin embargo, como saben aprender de la frustración, si acostumbran a perdonar, les bastará con tomarse de la mano en la oscuridad de la noche para reconciliarse. Los Tauros no recitan poesías mientras hacen el amor pero son extremadamente receptivos de sus mutuas posibilidades sensuales.
Del mismo modo que tú no abres tu monedero, él se aterra a su billetera. Si tienen una virtud, es aprender de la experiencia. Acumularán dinero y bienes materiales y tendrán una relación sentimental apacible, si te acuerdas que él siente, en todo momento, lo mismo que tú.
El sexo es una experiencia sumamente importante para los amantes de Tauro. Se atraen al principio, físicamente, y la complementación emocional viene después, lo que no suele ser lo ideal, pero en una pareja de Toros suele tener un resultado positivo.
No son románticos ni gustan de recitar poesías pero les encanta tumbarse sobre la Tierra y aspirar el aroma del ser amado, contemplar su rostro, tocar su suave cabello u oír cómo palpita el corazón del ser amado.
Al compartir estas sensaciones, dos Tauro son almas gemelas (algunos no) y la experiencia sensual que alcanzan se aproxima a la trascendencia erótica más alta. Alcanzan el éxtasis, con sólo concentrarse y dejarse fluir.
Entre dos Toros que se llevan bien, pocas veces surgen discrepancias mayores en el plano sexual o doméstico. Conservarán a buen recaudo los bienes materiales acumulados, sin privarse de satisfacciones. Podrán demostrarse mutuamente que son sentimentales, cariñosos y que están influidos por un regente adoptivo, Venus, que influye sobre sus temperamentos otorgándoles ternura, aunque los inclina a los excesos.
Tan fuertes como pacientes, compartirán la estabilidad emocional excepto cuanto se pongan furiosos, cosa que sucede muy raras veces. Tienen un código para pedir amor o solicitar disculpas que se basa en gestos que sólo ellos comprenden aunque estén rodeados por una multitud.