Hombre Tauro Mujer Virgo

Tú eres la pulcritud y Tauro, el desaliño. Así como a este hombre le encanta la belleza y el lujo, está tan ocupado en acumular dinero que se olvida hasta de peinarse. Tú no eres, como equivocadamente se juzga, moralista. Tu capacidad de análisis te aleja de toda definición hasta no ir a la raíz del asunto. Tauro se quedará boquiabierto escuchándote defender a las prostitutas y posiblemente no entienda nunca, por testarudo, que todo mal tiene un fondo social perturbador, que no depende de una minoría, como tú sí consideras. No discutas en vano, mejor déjate llevar por la capacidad de tu signo de volver romántico a un hombre mediante tu profunda capacidad de compenetración en su mente. Tauro te brindará la seguridad que tanto buscas.
Además, los une la razón y el sentido práctico que, unidos a la sensatez, les impedirá traspasar los límites de lo digno y aceptable, en todos los planos. Hay un complemento que los conecta: por ejemplo, a él le gusta mordisquear las hojas de pino, a ti apilarlas pulcramente, una por una. La Virgen y el Toro pueden pasar sus vidas juntos entregados al éxtasis de contemplar todos los pequeños y vulgares prodigios de la Naturaleza. Esta será su embriaguez, siempre que no se sofoquen mutuamente con demasiados requerimientos. Buscan algo se guro y lo más seguro que encontrarán será lo que cada uno significa para el otro.
Como César, Tauro pretenderá que su mujer esté por encima de toda duda. Y es muy posible que así sea y hasta es posible que los reproches aparezcan de tu parte al verlo convertir al sexo en tema de bromas. Para ti, el sexo es una sentimiento hermoso y puro que merece respeto, y utilizas toda tu concentración y práctica para perfeccionarlo. Tu enfoque, algo frío, puede paralizar, en un principio, las directas y sensuales demostraciones del Toro en la intimidad, pero están destinados a poner punto final a ese espacio vacío que los separará sólo por un tiempo.
Están inmejorablemente preparados para satisfacer sus respectivos deseos eróticos y alcanzarán una profunda intimidad. A pesar de ser tan prácticos, forjarán un vínculo romántico, una especie de lazo que unirá fuertemente su amor. Sólo procurarán lograr del otro los cambios que confían que consideran razonables y aceptarán los otros rasgos temperamentales que aparecen como ineludibles.
Cuando presientas que el resto del mundo se ha vuelto loco, sólo te sentirás segura junto a él, y si el Toro tiene que enfrentar las acciones desenfrenadas o crueles de un desconocido que se transformó en su socio o su superior en la empresa, tendrá una resistencia portentosa pero buscará refugio entre tus brazos, donde encuentra que su furia se apacigua y se vuelve más controlada. Tú tienes la incomparable virtud de saber qué es lo más conveniente para todos los miembros de un hogar, aunque mantengas tu opinión en silencio para no causar disturbios. El Toro sabe que tienes esta clarividencia y en ella descansará porque sabe que tú siempre te sales con la tuya, aunque tengas que esperar, callar o hasta simular. Sin discusiones, considera que tu decisión resulta inevitablemente la mejor salida para casi todas las cuestiones.