Los Hombres Tauro del tercer decanato y la profesión

Tiene reputación de no ser tratable. Es cierto que es muy obstinado, incluso tozudo, y que resulta imposible poner en duda sus ideas, convicciones y opiniones, o hacerle cambiar de dirección. Por eso, cualquiera que sea la actividad que ejerza, se compromete físicamente en lo que hace, tomando de alguna manera posesión del territorio donde se encuentra y de su entorno.
Su realismo y su sentido de lo concreto son extremos. De ahí que, por ejemplo, en caso de optar por la vía del comercio o de los negocios, sectores profesionales para los que tiene buena disposición, pueda resultar un negociador temible y duro.
Siempre alcanza sus fines con el tiempo como aliado. En efecto, siempre se toma el tiempo, sino de hacer bien las cosas, al menos de hacerlas a su manera. Y debemos admitir que normalmente tiene razón o, como mínimo, que la evolución de los acontecimientos o circunstancias confirman lo que él había previsto de una manera lógica.