Padre Tauro e hijo Escorpio

Si es un niño, comparten la misma pasión por las adquisiciones y posesiones, pero por razones totalmente opuestas. Cuando el padre busca la seguridad, el hijo muestra gusto por el riesgo.

Están de acuerdo en el fondo, pero no en la forma.

Si es una niña, sus relaciones son intensas y apasionadas, pero el padre no puede evitar abrigar un sentimiento de rebelión que, en determinado momento, tarde o temprano, le enfrenta a problemas a los que se había negado a plantar cara.

Estos dos seres son, pues, incompatibles, aunque inseparables.