El carácter de Virgo

El signo Virgo, es el segundo de la triplicidad de la Tierra, el segundo de los signos mutables, el tercero de la trinidad maternal y el punto de transición de los signos del Norte a los signos del Sur. Se caracteriza especialmente por sus cualidades intrínsecas. En la mayoría de los individuos nacidos en este signo la sabiduría es innata porque, si bien pertenecen a la triplicidad de la Tierra (de la cual cabría suponer una exagerada participación del elemento terrenal en su constitución), este signo representa a la tierra virgen, el espíritu-materia, por decirlo de algún modo, que cede con mayor facilidad a las vibraciones que lo atraviesan desde los demás signos.
Los individuos nacidos bajo el signo Virgo son constructivos y capaces de aprovechar al máximo sus condiciones, y se los encuentra la mayoría de las veces en el mundo comercial, particularmente en las ocupaciones dirigidas al bienestar general de toda la comunidad. Sus caracteres son filosóficos, aunque parecen mezclar maravillosamente lo práctico con lo ideal.
Esto los hace muy discriminatorios, y les dota de grandes poderes de razonamiento y métodos de trabajo sumamente ingeniosos. De todos los individuos, son los que más critican, mas por lo general, vuelven esta crítica hacia sí mismos como también hacia los demás, porque siempre parecen desmenuzarse a sí mismos. Son cuidadosos y prudentes, y por lo general actúan con método, reflexionando mucho de antemano. Muy industriosos y persistentes, tienden más a lo práctico que a lo ideal. Precisos en los detalles, corrigen con facilidad todo error y defecto de su propio carácter, aunque también son extremadamente sensibles, no desde el punto de vista de la compasión sino más bien por una actitud mental, porque son muy introspectivos y puede decirse que se conocen a sí mismos mejor que los nacidos en otros signos. Poseen esa agudeza intelectual que surge más de la experiencia que de la educación, y su tacto e ingenio son notables, pero suelen tener plena conciencia de sus realizaciones y tienden a enorgullecerse un tanto de ellas, de forma que, cuando se desenvuelven a lo largo de las líneas personales, estos seres resultan satisfacer sus propios intereses.
Se vuelven entonces bastante materialistas y propensos a llevar demasiado lo práctico hacia el escepticismo y la duda, mientras esperan de los demás lo que ellos mismos no están dispuestos a dar. Así, toman para sí todas las cosas buenas de la vida y pueden alcanzar un gran éxito al nivel que desean. También puede decirse que tienen muchos fallos cuando viven en el lado personal de su naturaleza, y se vuelven sumamente dominantes, usando sus buenas cualidades intelectuales en detrimento de los demás; cierto endurecimiento toma posesión de sus seres y esto hace que se identifiquen casi exclusivamente con el mundo exterior. En cambio, cuando viven más en su individualidad, o adquieren lo que se conoce como mayor conciencia de sí mismos, son en realidad personas muy espléndidas, discriminativas y sabias, y con frecuencia tienen capacidad para medir la psiquis y captar las condiciones psíquicas desde un punto de vista superior. Son capaces de hacer grandes progresos en cuanto al desarrollo espiritual, y por lo general tratan de llevar una vida muy casta, semejándose a su propio símbolo, el de una virgen pura. Este signo actúa en la trinidad maternal exactamente de la misma manera que Géminis en la intelectual, buscando expresarse en la unión de Cáncer y Leo.

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