El hombre Virgo

Virgo es el signo adulto y responsable del Zodíaco. Su espíritu tiene incorporado la necesidad de esforzarse hasta alcanzar la perfección. Aun así, hay reglas sociales que le desagradan, pero se somete a ellas con mansedumbre y cortesía. El hombre Virgo siente que para recibir lo que necesita, debe estar al servicio de los demás. Está convencido de que un individuo debe trabajar duro y luchar hasta alcanzar una posición destacada, para recién dedicarse a las distracciones. En su vida, los relojes y horarios tienen mucha importancia. Casi siempre, su primer empleo es decepcionante porque se ve obligado a desechar sus ideales. Virgo pone todo su empeño por destacarse en los estudios y no se amedrenta ante la feroz competencia en el mundo de los negocios. La supervivencia aparece en este hombre como una obsesión, por eso busca aprender y superarse constantemente.
Se muestra crítico, le gustaría volver a su infancia y no tiene una idea muy clara de lo que le depara el destino. Vive con la sensación de que se le hace tarde para todo, ansiedad que lo inclina a darle importancia superlativa a los defectos humanos. Si la cosecha de su siembra no es rápidamente fructífera, siente que ni él ni los que lo rodean demostraron la necesaria eficiencia. Su miedo a la dependencia lo empuja a estar alerta y a la expectativa, con deseos de progresar y contar con el dinero suficiente para independizarse. Las mejores cualidades del hombre de Virgo son la lucidez, el discernimiento, la cortesía, el ansia de servicio, la practicidad y el no mentirse a sí mismo.
Sus defectos son la testarudez, cierto tipo de maledicencia, el pesimismo, el complejo de inferioridad y su tendencia a complicar los hechos. El amor significa la entrega de su personalidad, riesgo que no siempre está dispuesto a correr. Prefiere poner su energía en el trabajo, pero el deseo de un afecto auténtico permanece intacto en todo momento. El hombre Virgo derrocha tiempo buscando la imposible perfección en la sociedad en que vive. Tiene convicciones pocos sustentables como que “lo que nunca ha sido no podrá ser y que lo que siempre ha sido deberá ser”. Por supuesto, la de Virgo es una lógica ciega.
A menudo, se siente el dueño de la verdad porque se maneja con pautas preestablecidas, que no pasan por el raciocinio. A pesar de que este hombre tiene aptitud para la ciencia y la metafísica, suele equivocarse porque se vuelve obcecado y abandona todo razonamiento. Vulcano suele darle un baño de rejuvenecimiento, en el cual renueva sus ideas. Entonces, se vuelve menos crítico y más tolerante.
El mismo planeta lo conserva siempre joven. Si vive con su familia, pareja o un amigo y nadie se acordó de pagar la factura de la luz, se perdió el gato o se rompió un florero de porcelana, el culpable será él, lo que no significará ningún alivio para los demás porque, de inmediato, se bloquea emocional-mente, se vuelve resentido y silencioso, mientras paga su error mortificándose. Se encierra tanto que pierde incentivo o un precioso tiempo en preocupaciones improductivas y hasta en acciones que lo perjudican. Su sentido del humor, si logra desarrollarlo lo suficiente, le permitirá aceptar las eventualidades ineludibles de la vida y a no juzgar a los demás con tanta severidad.
Es Mercurio quien le exige constantemente, lo que lo transforma en un ser frustrado, pero Vulcano no tarda en liberar a este hombre de tanta inseguridad. Si una mujer le toca su corazón con ternura, se encontrará con un ser que parece deshecho, pero contiene un gran potencial subyacente para triunfar en la vida.