Hombre Virgo Mujer Tauro

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Tauro y un hombre Virgo?

El hombre Virgo huye de toda entrega personal, porque la asocia con la falta de disciplina. Pero tú consigues apaciguarlo, sin obligarlo a aclarar que no cree en las uniones sentimentales perdurables. Te mueves sensualmente y casi no cometes errores, porque eres minuciosa, lo que le permite descansar y no estar enmendando, con su espíritu de sacrificio, los hechos ilógicos que cometen los otros. Los dos son tranquilos, pacíficos y no gustan de entrar en trifulcas ni contradicciones. Tú no estás cargada de preocupaciones como él, que siempre tiene problemas digestivos, porque es su manera de exteriorizar la tensión. Puede permanecer toda su vida sin contar lo que le sucede y se acomoda en espacios pequeños, se encierra, desaparece para mascullar a solas su amargura y organizar sus ambiciones que son muchas porque, su ego, lo sostiene a un buen nivel.
Tú le vuelves el mundo sencillo porque eres sensata. Lo convencerás que se siente enfermo porque no experimenta la emoción de dar y recibir amor. Comerá tus ricos platos sin problemas ulteriores, y te prodigará caricias, mientras aspira esos aromas naturales y frescos que emanas, porque eres fundamentalmente sana. En tanto, tú escucharás, fascinada, la interesante y siempre lúcida conversación de Virgo, sin interrumpirlo con tus observaciones.
Sexualmente, se mostrarán silenciosos. Tú, porque las palabras amorosas distraen tu placer y él, porque no se le ocurriría hablar de sexo con una mujer, y aunque te ame hasta el delirio, perteneces al género femenino. El amor con un Virgo puede llegar a ser una expresión física de gran belleza, porque une el deseo a la ternura, y se entrega a sus emociones para alcanzar lo sublime.Te sentirás elevada a facetas verdaderamente místicas, haciendo el amor con este hombre. Esto no quiere decir que un Virgo no comprometido deje de disfrutar de aventuras pasatistas. Al ser tan experto en el juego del amor, busca distraerse con mujeres ligeras, con las que jamás se casaría.
Pero se cansa de este juego y es entonces, en su descanso de amoríos, donde sería conveniente que lo conocieras: está listo para una relación perdurable y hasta sería posible que se casara contigo. Pero en líneas generales, recuerda que no es presa fácil para el matrimonio, aunque tú eres la única que se lo puede presentar como algo confortable. Presiente que no lo transformarás en su esclavo ni le coartarás su libertad.
Tus hábitos son cautivantes para este hombre: el jugo de cítricos frescos que le llevas cada mañana, sus camisas impecables apiladas en el cajón correspondiente, los pantalones colgados de manera perfecta, las medias siempre limpias y dobladas, aunque se las hayas zurcido para que le duren. Volver a la soledad le resultará espantoso. Tal vez llame “lujo” tu deseo de confort y tú consideres que él vive como un monje en retiro, pero finalmente se entenderán por la misma gran valorización que le dan al dinero. Al ser tan afectuosa y desinteresada, cautivarás el corazón de Virgo, por más indiferente que pretenda demostrarse a toda entrega.