Las mujeres Virgo del tercer decanato y el Amor

Sin caer en la simplificación y la caricatura, se puede decir que se trata de una mujer racional con un corazón muy grande.

Es inteligente, tal vez discreta o reservada, pero toda ella delicadeza y sutileza, y no porque esté inhibida. De todas las nativas de Virgo, ésta es la que menos tiende a subestimarse.

Indudablemente porque necesita expresar y ejercer su voluntad con libertad, y jamás olvida su instinto típicamente femenino que le dicta actuar o renunciar acertadamente.

Tiene un sentido del presente inmediato muy desarrollado que le concede cierta clarividencia o, en todo caso, una gran prudencia.

Sin embargo, cuando está enamorada, entra en su vida un aire de locura que a veces le induce a salirse de los cómodos límites en los que le gusta vivir totalmente segura. Ahora bien, para vivir necesita este aire de locura. Así pues, falta que lo pueda mantener durante largo tiempo.