Los Hombres Virgo del segundo decanato y el Amor

Posee una gran sensibilidad, pero ésta resulta casi siempre introvertida o inhibida, puesto que no estamos libres de aquellos prejuicios en función de los cuales un hombre no debe dejarse llevar por sus emociones, consideradas debilidades que solamente las mujeres se pueden permitir.

Sin embargo, con la edad, su sentido crítico y autocrítico le informa de este componente sensible de su personalidad, que hace de él un hombre tan sentimental como sensual, aunque siempre lo evite un poco.

Esta resistencia a sí mismo acaba por concederle cierto encanto y le induce a alimentar ambiciones y a desarrollar cualidades humanas que tal vez ignorase sin esto.

Así pues, gusta mucho a las mujeres porque es al mismo tiempo enérgico y refinado, muy presente y discreto, porque no se engaña a sí mismo, y en todo momento sabe aprender de sus propias carencias, debilidades y experiencias, por lo que finalmente resulta comprensivo, tolerante y un buen diplomático.