Padre Virgo e hijo Escorpio

Si es un niño, el espíritu calculador del padre, que siempre se las arregla para actuar y reaccionar sólo sobre seguro, se convierte en el hijo en afición al riesgo.

Asimismo, con el contacto del espíritu crítico del padre, el hijo aprende a mirar la realidad por los cuatro costados y a no fiarse nunca de las apariencias.

Si es una niña, hereda de su padre un sutil poder de seducción, bastante irresistible, es un encanto discreto.

A menudo tienen la misma afición por los enigmas, las situaciones complicadas, el orden, el desorden y la complejidad de las relaciones humanas.